Los niños leen más de lo que se cree
La discusión sobre si los niños leen más o menos que antes es un debate estéril, a criterio de los especialistas y los promotores de lectura infantil. Si bien no hay cifras ciertas o estadísticas que indiquen si los chicos son mayores o mejores lectores que hace un tiempo, cada vez hay más posibilidades de lectura por medios que no son los tradicionales.
Pese a la creencia generalizada, la impresión es que los niños leen más que antes. Por un lado, las escuelas y las bibliotecas disponen de muchos libros, y la industria editorial de publicaciones infantiles tuvo una explosión en los últimos años. Por otro, los chicos y adolescentes chatean, googlean, envían SMS y ven películas y videos subtitulados. En otras palabras, no hacen otra cosa que leer y escribir, aunque no lo hagan de la manera tradicional: con un libro bajo el brazo.
“Quienes se alarman de los bajos índices de lectura de los niños y de las dificultades para comprender textos, no siempre demuestran que valoran la lectura haciéndola parte de sus prácticas. En general, los adultos piensan que los chicos son los que deben leer, soslayando sus propias prácticas”, dice Susana Allori, directora del Centro de Difusión e Investigación de Literatura Infantil y Juvenil (Cedilij).
“No tiene sentido preguntarnos por qué no leen los chicos si los adultos tampoco leemos”, plantea Roberto Sotelo, uno de los directores de la revista Imaginaria sobre literatura infantil y juvenil (www.imaginaria.com.ar), en referencia a las personas en contacto frecuente y determinante con los niños: padres, familiares, maestros, bibliotecarios.
Recomendaciones. “¿Antes se leía más? ¿Es la nuestra una sociedad lectora?”, se pregunta Roberto Sotelo, uno de los directores de la revista Imaginaria, maestro, bibliotecario, y miembro fundador de Alija (Asociación de Literatura Infantil y Juvenil de la Argentina). Sotelo, con 30 años de experiencia en la promoción de la lectura, asegura que nunca encontró una resistencia “natural” de un niño a un libro. Y da algunas pautas para lograr que los chicos lean más. Estas son algunas:
Cuanto antes, mejor. La única manera de que alguien se convierta en lector es que comience con ese hábito desde los primeros años de vida. “Sin ser exagerado, diría que desde el vientre materno (una madre cantándole, hablándole o contándole al hijo que está gestando)”, plantea Sotelo.
Leer y ver leer. Un niño será lector si los adultos que lo rodean -padres, hermanos, abuelos, son modelos lectores para él. “Tenemos la responsabilidad de iniciar y acompañar a los niños en ese proceso de formación lectora”, dice el director de Imaginaria. Hay que leerles, acompañarlos en las primeras lecturas, recomendarles libros, comprarles cuentos, ir a una biblioteca o una librería y elegir juntos algún ejemplar.
Que elija. Hay que escuchar a los niños, que elijan entre varias alternativas de lectura, permitirles que lean lo que quieran, que dejen de leer un libro para buscar otro que les guste o los conmuevan más, sugerirles, orientarlos, apasionarlos con lo que uno leyó y le gustó. “Hay muchas maneras, y mucho más efectivas, que preguntarle por qué no lee”, dice Sotelo.
Artículo completo: http://www.lavoz.com.ar/ciudadanos/chicos-leen-mas-lo-que-se-cree






